Las estaciones de la red de Metro de Madrid que aparecen como accesibles en el plano, en ocasiones no lo son, como es el caso de las estaciones de Príncipe Pío (líneas 6 y 10) y Batán (Línea 10), según un informe elaborado por el ingeniero técnico en Obras Públicas Eugenio Ramos.
El informe ha sido creado a partir de un trabajo de campo en todas las estaciones que Metro de Madrid declara como accesibles, un total de 51 (63 si se cuenta que algunas estaciones tienen transbordo y por tanto otro andén).
El informe denuncia que las zonas afectadas por remodelaciones incumplen la Ley de Promoción de la Accesibilidad y Supresión de Barreras Arquitectónicas de 22 de junio de 1993 (Ley 8/1993), debido a que no aseguran la accesibilidad.
Asimismo, se hace hincapié en que no basta sólo con que las estaciones cuenten con los sistemas necesarios para que sean accesibles, sino también 'que funcionen correctamente'.
La casi totalidad de los accesos desde la vía pública a la estación están 'perfectamente' realizados, a excepción de la estación de Príncipe Pío y Batán, en las que se encuentran problemas para las personas en silla de ruedas.
En la mayoría de los casos, los molinetes de acceso estaban bien instalados y respetaban la anchura mínima exigible para que se pueda acceder en silla de ruedas. No obstante, los molinetes de la Línea 8 tienen un ancho de 64 cm, lo que dificulta el paso de un discapacitado en silla de ruedas.
Entre las estaciones estudiadas no se ha encontrado ningún aseo público para personas discapacitadas, salvo en Moncloa donde hay uno pero está cerrado con llave y es necesario pedir la llave en la cabina, con el consiguiente trastorno que esto supone.
BRAILLE
En ninguna de las estaciones de la red de Metro existen carteles indicativos en braille. Además, no existe un pavimento diferenciado en los cruces o desviaciones de los pasillos que facilite el tránsito de las personas ciegas.
Otras veces, las indicaciones que muestran la ubicación de los ascensores son pequeños o están en un lugar complicado de ver. Además, no siempre funcionan correctamente.
MEGAFONIA
La megafonía en los vagones, que facilita la orientación a las personas ciegas, 'parece ser potestad del conductor', denuncia el informe, 'cuando debería funcionar obligatoriamente'.
Es fundamental, prosigue el informe, incluir un indicativo óptico de la estación de llegada y del momento de salida, para que pueda ser percibido por un discapacitado auditivo. No existe mayor problema porque los nuevos trenes cuentan con una pantalla luminosa que indica el destino.